martes, 25 de noviembre de 2008

quiero ...


Quiero...
Poder decirte las cosas que a nadie me atrevería a decir, llorar cuando estés triste y necesites de mi hombro, y reír contigo cuando tu corazón y tu razón así te lo pidan. Que luchemos por alcanzar lo que deseamos, que enfrentemos lo feo y lo deshonesto de la vida siempre juntas .Ser íntimamente yo, y que lo seas tú. Que compartamos nuestras ideas, sueños y aspiraciones, que podamos vagar por el mundo sin temores, que compartamos lo mejor del amor, teniendo una gran amistad. Que ambos dejemos huellas en nuestros corazones, algo que siempre podamos recordar, a lo largo de nuestras vidas. Poder decir libremente que te amo, sin miedo a perderte, confiar tanto en ti y que tú confíes en mí, tanto que nada opaque el cristal de nuestra relación. Ser yo tu apoyo siempre, esa mujer que haga la diferencia en tu vida, de las demás personas y que tú la hagas en la mía .Que tengamos algo tan grande y fuerte que nos llene, confiando siempre en quien lo puede todo, dejando en sus manos un listón de amor y nuestros corazones, para que los ate si ese es su deseo y...Que no nos importe sufrir si fuese necesario tomar rumbos diferentes, porque el amor es sentir, y prueba de nuestra existencia.

sábado, 1 de noviembre de 2008


Empiezo a escribir desgarbadamente, sin pretensiones a más, muy lejano en tiempo y distancia de lo que fuimos una vez; quería simplemente recordar; asesinar mi tiempo y soledad, asumir que de vez en cuando también te acuerdas de esos momentos que te voy a relatar...Dicen que recordar es volver a vivir y recordando me siento menos vieja, menos sola; recordando esos primeros besos, ¿te recuerdas?, ¿recuerdas nuestro primer beso?, ¿sientes nuevamente esa sensación en el estómago, ese dulce sabor en los labios, el olor del aliento, el aroma del miedo?; cada vez que los recuerdo una sonrisa se me escapa de los labios, y es que no sé si es por el dulce recuerdo que me vuelve o el ego que alimento, porque... fuí la primera que te beso de esa forma, la primera que en un juego de mordiscos te robó la inocencia de los labios; largas fueron las horas en que practicamos hasta volvernos maestros en el arte de besar, tardes enteras, casi frente a los amigos, escondidos tras una puerta, en la espesura de algún predio, en los descuidos de los otros, no desperdiciábamos oportunidad ¿hoy si te acuerdas? porque yo no lo olvido, ni tus primeras vergüenzas, ni el sudor de tus manos, ni el sabor de tus dedos, ni el olor de tu cuerpo, ni el brillo de tus ojos cuando cansadas de probarnos nos quedábamos viendo nuestros reflejos en los ojos del otro.Fueron momentos especiales, lo sé, lo supe por tu sonrisa, lo supe por tu mirada, lo supe cuando cerrabas tus ojos por temor a que te delataran, lo supe porque volvías a buscar la ocasión de repetir, lo supe porque lo dijiste sin hablar.Ahora tu vida es otra y la mía también, ahora tus ideas son distintas pero algo no debes olvidar, lo que viviste, bueno o malo, es lo que te permitió ser quien ahora eres.Y hagas lo que hagas, jamás podrás borrar el recuerdo de los besos que te dí.